La Comparación Es El Ladrón De La Alegría

12 septiembre, 2016  —  Por

La Comparación es el ladrón de la felicidad de todas las personas.

Debido a la comparación, nunca nos sentimos lo bastante delgados, lo bastante divertidos, lo bastante educados o formados, lo bastante graciosos o populares, lo bastante seguros o lo bastante algo….

El comparar nos está robando años de confianza y seguridad.

Lo hacemos a todas horas y en prácticamente todas las cosas. Comparamos nuestra casa con la de otros, o nuestro coche con el de otros, o nuestros hijos con las de otros o nuestros trabajos o niveles de ingresos. Comparamos incluso nuestras cosas malas que nos suceden (yo más de una vez he visto como alguien comentaba un suceso malo y la otra persona decía que ella peor porque le había sucedido lo mismo pero en peor grado).

La Comparación es el ladrón de la felicidad de todas las personas.

Cuando pasas años comparándote con otras personas, nunca te sientes bien, nunca sientes que te mereces algo, y siempre te sientes como las migajas de la mesa, de las personas que con las que te comparas.

La Comparación es el ladrón de la felicidad de todas las personas.

La Comparación te hace asentarte y comportarte en la vida de una forma errónea en lugar de ser tu verdadero yo. Te conformas con cosas que crees que no pueden ser mejor, por que al compararte te hace sentirte más pequeñ@ y te resta energía para conseguir lo que verdaderamente te mereces.

La Comparación es el ladrón de la felicidad de todas las personas.

La Comparación te detiene de utilizar cosas que te parecen bonitos o cómodas o con colorido. O al contrario, te hace adquirir cosas que realmente no necesitas o no deseas en el fondo de tu corazón. Cuando realmente no te comparas con nada ni nadie, consigues y adquieres lo que realmente quieres y deseas. Te enfocas en lo que tu quieres, no en tener más o ser mejor que el de al lado.

La Comparación es el ladrón de la felicidad de todas las personas.

Una vez que dejas de compararte con otras personas o situaciones,  ganas nuevamente tu confianza, que te ha estado dando la espalda de la felicidad.

Por lo tanto zanja de raíz la comparación.

Eres una persona bella, eres una persona inteligente, eres una persona graciosa.

Sólo hay uno de cada uno de nosotros y esta persona es siempre perfecta. Tú eres una persona perfecta.

Decide No Compararte Con Nada Ni Nadie.